El año 1994 vino marcado por una novedad fundamental: La incorporación de uno de estos vocabularios específicos a la arquitectura como "material en bruto" que se representa en el espacio arquitectónico sin otra manipulación que no fuera el cambio de escala o de material, hormigón o hierro. Un sistema de ornamentación inseparable e intercalado en el proceso de construcción de la obra con el objetivo de mejorar el bienestar de un espacio que en un momento debía dedicarse a Centro de día y posteriormente cambiaría su uso para convertirse en la Escuela de Restauración de Bienes Culturales de la Universidad de Huesca. |