Como artista mi colaboración en este proyecto no sólo tiene un valor estético sino también teórico. No se resume sólo a proporcionar diseños arquitectónicos, sino que con mi visión he tratado de aportar una nueva percepción de la realidad estética a construir, interesándome más por la dimensión social del espacio público que por la contemplación de mi trabajo privado.

La intervención se desarrolla en dos fases: Por una parte los trabajos artísticos realizados en la Biblioteca María Moliner entre 1998-2000 y posteriormente los trabajos del propio Centro de Historia entre los años 2000-2003. |