Las primeras diez tablas que componen esta serie se realizaron expresamente para la exposición colectiva “Per corso di città invisibili”, y fueron expuestas en Venecia (Iglesia de San Bartolomeo) durante la Bienal de 1990. Me ilusioné tanto con el tema que para mi exposición personal en la sala Luzán de Zaragoza, lo retomé en 1991, ampliando el número de tablas a 40. |
Si la ciudad es el lugar de la existencia misma, éste es el espacio más apropiado para detenernos a reflexionar sobre el ser y la vida. En Paris o Estambul, como un visitante que reconoce su condición de exilado interior, recorro fascinado el inmenso abismo de temores y deseos que se abre ante mi, ayudado por este vertiginoso libro* de la verdad que me ayuda a escapar. Pero yo, a diferencia de Marco Polo, no dispongo de un relato que contar, sino de un instante, una imagen definitiva en la que fijar lo invisible.
*“Catálogo de ciudades”. Paris, 1990. |