La forma dentro de la forma sería el planteamiento para resolver estas cuatro piezas escultóricas en acero corten dedicadas a los cuatro elementos.
A partir de un vocabulario simbólico original reducido a dos formas (una para el contorno que representa la materia y otra en línea hueca que representa el espíritu) se ha realizado una asociación entre la imagen y la idea generando potentes símbolos que dan una forma singular a cada pieza en relación al elemento que representan. Aire: Torso recostado que se relaciona con el pulmón y en su interior encierra dos cabezas de ánades. Fuego: Fragmento de avión que en su interior aloja las aspas del sol. Tierra: Rosa tumbada en cuyo interior nacen dos flores. Agua: Barca con olas en su interior |