Las puertas no son sólo un lugar de paso donde transitar, representan también la casa, nuestro mundo...
Según una antigua leyenda escandinava, cuando los habitantes que tenían que cambiar de lugar y emprender un exilio, arrancaban las puertas de sus casas y las arrojaban al mar, siguiéndolas hasta donde encallaban y comenzando allí una nueva vida.
Visualizando el pórtico que enmarca la puerta principal del Centro Cultural, he seleccionado tres elementos: la flecha, el ánfora y el arco, que forman parte de la composición definitiva junto con el arpa y la estrella, elementos no presentes en la decoración del tímpano, incluídos sin embargo por formar parte del escudo de Castejón de Sos. La especifidad de estos elementos hace que se plantee el trabajo como único para este espacio, si bien transformando el simbolismo religioso de arranque en lo profano, utilizando una técnica artística contemporánea próxima al collage, más afín al nuevo uso cultural del centro. |