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2 cúpulas. Óleo/poliéster, 350 cm. Diámetro/cada una.
Cámara de Cuentas de Aragón. Zaragoza.

La primera oportunidad de aplicar un vocabulario de signos como un sistema de representación en un proyecto pictórico público, llegó en 1992 con la decoración de las dos cúpulas "La ciudad soñada" para la Nueva sede de urbanismo de la ciudad de Zaragoza.

En este trabajo me impuse el tema de la ciudad. Me parecía lo más apropiado tratándose de un edificio relacionado con el urbanismo. Este tema ya lo había tratado en la extensa serie de tablas realizadas a partir de la lectura "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Empecé creando un vocabulario de 72 signos, en su origen hieráticos, pero que en la circularidad de las cúpulas se iban a transformar en una gigantesca caligrafía flotante sobre un fondo de oro viejo y hojas de aluminio pegadas a modo de retícula o plano urbanístico que en su luminosidad transformaba las formas en siluetas, convirtiendo la ciudad en un teatro de sombras en el que deambulan sus habitantes entre el anhelo y la angustia.