Anterior /Siguiente

La figura humana, protagonista de este nuevo humanismo, en el que se plantea la eterna relación entre el hombre y el paisaje. Cuadros cargados de materia y luz vibrante, donde afloran, con frecuencia el tema de la soledad y la melancolía, la esencia mítica del ser humano confrontado a una naturaleza, dispensadora de vida y de muerte.