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Con agua y polvo he soñado símbolos desconcertantes en mis últimas pinturas, pero al fin lógicos, pues he descubierto que en ellos ya existía el espíritu de Saturno antes de conocer el tema. Son representaciones estáticas como la eternidad, que nos ayudan a detectar el sentido original y dinámico de la vida, el sentido del Cronos hoy, en la actualidad de un mundo supuestamente científico. Esas pinturas que tienen sentido por sí solas , aquí funcionan como un friso, y por tanto resulta indispensable su yuxtaposición para comprender su desarrollo que está dividido en tres partes: EL origen, El Tiempo y la Muerte. |
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El Toro se identifica con el origen. Símbolo del agua en las primitivas culturas fluviales, representa la inversión de la naturaleza en el conflicto entre fertilidad y esterilidad. En el mito Sumerio de Enki-Ninhursaj se muestra la actividad demente e innatural de Enki, que al tragarse las plantas se traga a sus hijos, al igual que Saturno. Esta etapa supone el paso de la naturaleza brutal a la cultura. |
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En la referencia simbólica de la Caracola, el brotar de las plantas y su posterior crecimiento se encuentra la clave del tema central de la fertilidad; una fertilidad que relaciona la fecundidad humana con la animal y vegetal. En la mitología egipcia, Shu y Tefnut son escupidos por el sol como lágrimas, al igual que los hermanos de Zeus son vomitados por Cronos a la madre Tierra. Shu introduce la luz y el tiempo. Se declara con brevedad la edad de oro de Saturno y la cultura. |
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El final de la edad de oro de Cronos es la Casa del Polvo, la morada de los muertos. Los campesinos sudan en los campos, la realidad se ha tornado equívoca y están inseguros con sus antiguos amigos, los dioses. Todo carece de importancia en relación con la totalidad del tiempo. Los hombres volverán a nacer, pero la destrucción de Saturno es inevitable. Los hombres son ya conscientes de su destino universal. |
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